Es una pintoresca localidad ubicada en el departamento de Tacuarembó, Uruguay, conocida por su encanto natural, cultural y artístico. A orillas del lago artificial más grande de Uruguay, formado por la represa de Rincón del Bonete sobre el Río Negro, este pequeño poblado se ha convertido en un destino turístico cada vez más popular por sus paisajes y actividades recreativas.

San Gregorio cuenta con una de las playas más hermosas del país en las orillas del Río Negro. Sus arenas blancas y aguas tranquilas son perfectas para disfrutar del sol, practicar deportes acuáticos o simplemente relajarse. La playa ofrece espacios para picnic y paradores donde se puede degustar la gastronomía local.

San Gregorio es conocido como "la península de los murales". En 1993, artistas uruguayos y extranjeros convirtieron al pueblo en un museo a cielo abierto, plasmando murales en las paredes de las casas y edificios. Este proyecto artístico, único en su tipo, le da un aire vibrante y colorido al pueblo, atrayendo a aficionados del
arte de todo el mundo.

San Gregorio de Polanco es un refugio natural, rodeado de campos verdes, suaves colinas y el majestuoso río Negro. La biodiversidad de la zona ofrece la posibilidad de avistar aves autóctonas y disfrutar de la pesca deportiva, siendo uno de los lugares preferidos para esta actividad en Uruguay.

El aspecto cultural de San Gregorio no se limita a sus murales. Durante el año, el pueblo celebra diversas fiestas tradicionales, como la Semana de la Primavera, con actividades que incluyen espectáculos musicales, ferias de artesanía y comidas típicas.